A veces no puedo evitar mirar hacia atras y repasar los pasos que nos han llevado hasta donde estamos ahora, juntas; no hacerlo imposibilitaría explicar lo tremendamente afortunada que me siento a tu lado, lo feliz y enamorada que estoy. No puedo evitar trasladarme de nuevo a aquellas noches en tu coche, a las escapadas al baño... Vuelvo a mirarte desde aquellos ojos furtivos y a besarte con la misma pasión contenida, y el mismo escalofrío de entonces me vuelve a azotar el cuerpo. Recuerdo como te deseaba y de desearte tanto me dolía el cuerpo. Recuerdo lo rápido que me latía el corazón los segundos antes de rozar tus besos, como aguantaba ese momento y lo alargaba haciendolo eterno; como se me erizaba la piel cuando nos desnudábamos o como te brillaban los ojos cuando despacio, te movías sobre mi... Me recuerdo haciendo mio cada centímetro de tu piel, convirtiéndome en la dueña de tu cuerpo y entregando el mio para ti. Recuerdo las mil veces que deseé no salir de esa burbuja y las otras tantas en las que me odié por no quedarme.A veces no puedo evitar mirar hacia atrás; hoy tengo y siento más de lo que en ningún recuerdo llegué a imaginar...
Recuerdo que me prometí no dejarte escapar.